miércoles 18 de noviembre de 2009

La lectura y yo





Los otros, eso es fundamentalmente el libro. La voz dormida de los otros, que una vez fue pensamiento vivo, y que renace cuando otro hombre, con su mirada propia,
la despierta.



Mariano Yela. El libro y la formación de la individualidad. En AAVV. La cultura del libro . Madrid , Fundación Germán Sánchez Ruipérez y Ediciones Piramide, 1983.

domingo 15 de noviembre de 2009

...............

miércoles 11 de noviembre de 2009

Torta y reflexión

Si gente




hoy es mi cumpleaños












Ahora soy grande





y han pasado muchas cosas...




pero estoy contenta




"Confieso que he vivido"











miércoles 4 de noviembre de 2009

Que hermoso






El vals de las sombras


En el teatro de los recuerdos
Sus ojos negros buscan disfraz
Y como ocurre en el de los sueños
Usan los míos como antifaz.

Cambian las luces, se oye en un piano
La melodía del arrabal
Y con sus notas evoca en vano
Negros rincones de un cuadro irreal

¿De qué está hecha la tarde aquella?
¿Qué jardines cuelgan de su hora?
Ocaso inmóvil el gesto de ella
Ayer que es hoy y siempre ahora

Bailan las sombras, hembras en pena
Sobre la orilla sutil del compás
Pálidos ecos de luna llena
Fantasma triste que baila en un vals

En una llave cabe el destino
Y cada beso es un umbral
En el olvido no sopla el viento
Nada la nombra, es el final

Ultima noche, todo se calma
Se abre el telón de la eternidad
Sombra con sombra se va mi alma
Y se repite la oscuridad.


Por Tute.

miércoles 28 de octubre de 2009

Giallo

Ella se incorporó en la cama y quedó sentada un rato con los pies en el suelo.

Cuando decidió levantarse, y así lo hizo, sintió que la mano de él le recorría en línea recta la espalda desnuda y al llegar a la altura de los hoyuelos de la cadera le vino un escalofrío. Sin darse vuelta siguió su camino al baño, cerró la puerta, se apoyó en el lavatorio y se miró al espejo.

Se encontró bien.

Se encontró con sus ojos

Se encontró con esa mirada de la que los hombres le hablan.

Profunda, sensual, algo triste…



Volvió dispuesta a dejar que la ame.

A entregarse.

A disfrutar del encuentro.



lunes 19 de octubre de 2009

Oh Oh!

0:53 desvelada

Entro a mirar videos en youtube

Estoy conectada y me habla mi hijo mayor por el Msn

Le cuento lo que estoy haciendo


Mira lo que escuchaba en la preadolescencia
, le digo


y te acordas?? jajaja :P , me contesta



TOING!


:|


te estoy jodiendo, má


si, ya sé... jaja


^o)




No hay nada que hacer...

Me agarró el viejazo melancólico


miércoles 14 de octubre de 2009

Comparto lo que me ha gustado tanto





Tema de la película The Constant Gardener.

Lluvia venidera

Om maa, ¿oyes lo que digo?

La lluvia está por llegar

Trae a nuestro ganado de vuelta a casa


Yahye, los niños
¿Que es lo que estáis haciendo?

La lluvia está por llegar

Trae a nuestro ganado de vuelta a casa




Kothbiro significa “lluvia venidera” en lengua Luo. Ayub Ogada nació al abrigo de una familia perteneciente al pueblo Luo de Kenya. De su cultura aprendió a tocar el Nyatiti, una especie de lira de ocho cuerdas, y el Djembé instrumento de percusión de mano muy común en el África negra.

La canción parte de una melodía tradicional Luo que se canta cuando se avecinan tormentas. En Kenya es poco común que llueva, y el agua es todo un acontecimiento. Entonces se canta esta canción que cuenta a los niños que la lluvia está por llegar y que se debe poner el ganado a resguardo para salvaguardar la riqueza familiar. Aprenden a través de la canción lo que se debe hacer, pues muchos todavía no han visto llover nunca y no saben lo que eso significa.

En algunas formas de la tradición, el conocimiento se transmite de un modo subjetivo a través de la música. En sociedades con ausencia de escuelas, donde la educación se vive a través las familias y por transmisión oral, las canciones contienen pequeñas perlas de sabiduría que ayudan a los niños a comprender y aprender. Así, a partir de una experiencia física (acción) que se siente a través de una melodía y una letra (emoción), se comprende en profundidad lo sucedido (mente), produciéndose con ello un aprendizaje.

La belleza de la música tradicional recae en su transmisión de valores sociales, educativos, y en su utilización pues muchas tonadas se usan para momentos cotidianos en el trabajo, la crianza, las relaciones… Algo que se ha ido perdiendo en occidente, donde usamos muy poco la música en nuestra cotidianidad sino es como objeto de consumo.


http://www.elblogalternativo.com/2009/03/21/kothbiro-de-ayub-ogada/

miércoles 7 de octubre de 2009

Lo que uno escucha


En el trabajo me acerqué a dos compañeras que charlaban


Le dije a una: Que linda que tenés la piel.

Acotó la otra: Si, como sana.

Si, mmmm…está brillosa jeje, dice la aludida.

No, te queda muy bien, está como humectada, responde la otra.

Que te ponés? Le pregunto.

Mmmmmmmm….no sé….mmm...…(hace el diámetro del frasco de la crema con los dedos pulgar e índice de ambas manos)…..q sé yo…. rosita…



(Cuack) pienso



A mi me gusta ponerme una crema autobronceante, dice la otra.

Ah si? Cómo se llama? Pregunta la de la crema rosita.

No sé, agarro cualquiera, responde.






Cómo no vas a saber qué crema usás? Cómo no vas a saber cómo se llama? Qué perfume te ponés? De qué marca es ese pantalón que te queda tan bien? Qué especia le agregás al risotto para que quede con ese sabor especial?

No pueden ser más bbbbbbbbboludas!

Se cuentan todo, o casi, pero el nombre del perfume o la receta que les sale de 10 no lo dirán aunque les arranquen las uñas.

De mi género, esa es la parte que detesto.

Una culturización al servicio de la tontera las ha hecho mezquinas con ese tipo de información que, a su modo de entender, las hace valorables…


Pero, chicas, existe la reflexión de la vida cotidiana… Por favor.
Detengámosno a pensar y a criticar por qué decimos lo que decimos y hacemos lo que hacemos.

lunes 28 de septiembre de 2009

Breve y extraordinario

Mientras viajaba en el micro saqué de la cartera el libro que había elegido apresuradamente de la biblioteca.

Comencé a leerlo y lo abandoné unos minutos después ya que no tenía el tipo de relato que su titulo me había sugerido.

Dos horas más tarde el aburrimiento era insoportable y volví a abrir el libro. Al mirar el índice me llamó la atención un nombre….

Con alegría descubrí que era aquel cuento que nos leyera en el profesorado Marta S. (la talentosa escritora del pueblo) y que busqué por tanto tiempo.


Estos reencuentros con lecturas que despertaron conciencia me llenan de alegría. Son pequeñas cosas que me dan felicidad.


Como siempre breve, porque lo breve, contundente y significativo es lo mío.







La salvación


Ésta es una historia de tiempos y de reinos pretéritos. El escultor paseaba con el tirano por los jardines del palacio. Más allá del laberinto para los extranjeros ilustres, en el extremo de la alameda de los filósofos decapitados, el escultor presentó su última obra: una náyade que era una fuente. Mientras abundaba en explicaciones técnicas y disfrutaba de la embriaguez del triunfo, el artista advirtió en el hermoso rostro de su protector una sombra amenazadora. Comprendió la causa. "¿Cómo un ser tan ínfimo" -sin duda estaba pensando el tirano- "es capaz de lo que yo, pastor de pueblos, soy incapaz?" Entonces un pájaro, que bebía en la fuente, huyó alborozado por el aire y el escultor discurrió la idea que lo salvaría. "Por humildes que sean" -dijo indicando al pájaro- "hay que reconocer que vuelan mejor que nosotros".



Adolfo Bioy Casares



domingo 20 de septiembre de 2009

Cuestión de actitud y Los momentos en que la vida es bella



Salí a caminar

Una tarde hermosa

Un perro iba caminando delante de mí

Se dio vuelta, se detuvo y me miró

Siguió camino y paró mas adelante

Me miró nuevamente y se acercó un poco

Al principio me miraba con desconfianza

Después empezó a jugar conmigo mientras marchábamos.

En el camino lo defendí varias veces de otros que lo atacaban.

En una nos la vimos fea, se nos acercaban ladinamente tres mestizos negros y nos ladraban y gruñían con ferocidad. Creo que si me hubiera distraído o mostrado miedo, uno de ellos, el que se acercaba entrecerrando los ojos y mostrando los dientes, me hubiera mordido…

Pero recordé a Fito.

En un momento tuve que jugármela y amenazarlo. Lo sorprendí al hacer un movimiento brusco hacia un costado y agacharme como juntando una piedra.

Entonces se pararon donde estaban, sin dejar de ladrar y gruñir y nosotros seguimos nuestro camino.

Me acompañó hasta casa y le di agua en un balde que llevé a la vereda.

Tras las rejas del portón mis cuatro perros gritaban y hacían escándalo por mi acompañante.






Que tarde apacible.

Luminosa…

El cielo límpido

El verde rabioso del pasto que comienza a crecer